Muchas veces, no. Si la tasación está bien hecha, se lo diremos y se ahorrará un juicio. Pero hay casos en los que conviene mirar con calma antes de dejar pasar el plazo.
Suele merecer la pena cuando…
- El monto solo paga los metros y olvida construcciones, cercos, pozos, plantaciones o instalaciones de riego.
- La parte del predio que le queda pierde valor, se queda sin acceso o con una forma inútil.
- El terreno está en zona urbana o tiene potencial de loteo o construcción.
- En el terreno funciona un negocio o una actividad que se ve afectada.
Probablemente no cuando…
- La franja expropiada es pequeña y la tasación está bien justificada.
- El valor por metro cuadrado coincide con lo que se paga en la zona.
- Lo que costaría reclamar supera lo que se puede ganar.